Las ofertas en el mercado laboral no son más que títulos de lo que se espera de una persona nueva a ser contratada y llenar una plaza de trabajo. Lo genial es que poco dice sobre la oportunidad que una oferta en el mercado puede ofrecerte, es una excelente opción de que aprendas algo nuevo o de que aportes lo que ya sabes y dominas. Todo en la vida, siempre, depende del cristal con el que lo mires.

Sí, es frustrante, saber que muchas veces piden experiencia de 10 años y dos maestrías a una persona de máximo 25 años y es apenas para hacer hamburguesas, me parece que quien redacta el anuncio no lo lee desde el principio cuando cree que lo terminó. Pero más frustrante puede ser el sentirse en el desempleo o atado a un trabajo que te hace, verdaderamente, infeliz.

Puedes segmentar la búsqueda de ofertas de trabajo, pero te sugiero que no te cierres a tu zona de confort y de dominio.

Pero sobre todo, te invito a que empieces a buscar crecer en habilidades que no suelen ser muy comunes entre la gran masa de población económicamente activa. Y no me refiero a Power BI, creación de dashboards o uso de inteligencia artificial, que por supuesto no lo minimizo, sino que siempre será más importante contar con una persona fortalecida en su accionar, en su desempeño y su don de gentes.

La resolución de problemas, el aprendizaje continuo, la empatía, la solidaridad, el liderazgo aún sin ser líder, esas son multiplicadores de opciones más allá de lo que pueda decir una hoja de vida que resume muy poco lo que eres como persona.

Las ofertas en el mercado laboral te buscan a ti para que, cuando encuentres la que te satisfaga, sea parte de tu camino hacia una mejor versión de ti, así sea el primer trabajo haciendo hamburguesas, o esa oportunidad soñada de convertirte en líder de un área empresarial. Depende de ti disfrutarlas y seguirte construyendo.